Después del paso Joseph Ratzinger -alias Benedicto XVI- por Francia y su alegato en contra del divorcio, parece que Nicolas Sarkozy tendrá que revisar otras prácticas que el Vaticano no aprueba. En esta ocasión, todo indica que Roma no está dispuesta a dar el visto bueno a Jean-Loup Kuhn-Delforge
(foto), el embajador que ha enviado Francia en sustitución del fallecido Bernad Kessdijian.
El hombre que se ha propuesto desde el Eliseo no ha dado beneplácito al obispo de blanco y las especulaciones apuntan a que se debe a su orientación sexual.
Varios medios aseguras que no se ha aceptado el nombramiento de Jean-Loup Kuhn-Delforge por su "perfil personal" y "por ser un diplomático homosexual declarado y militante, tanto que agregó a su propio apellido el del hombre con el que convive abiertamente".
Sarkozy tiene ya preparados otros dos posibles candidatos calificados hipócriamente "de buen nombre" para el cargo: el organizador de la visita papal a Francia, Stephane Chmelewsky, y el ciudadano alemán cercano a la Santa Sede Marc Odendall.